(Radio GBA / Télam) No hay 2 sin 3. Ese fue el refrán hecho cruda realidad para la Selección Argentina que dirige el “Tata” Martino y que tiene como capitán indiscutido al mejor jugador del mundo, Lionel Messi. Un gran torneo y un partido final jugado mejor que su adversario. Pero justamente en la maldita final la definición falló, o por yerros propios o virtudes del arquero chileno o mala fortuna o vaya a saber porqué. Otra vez Chile, otra vez el alargue, otra vez los penales. Otra vez subcampeones. Otra vez cabezas gachas; otra vez a recibir esa ignota medalla que en tu vitrina no la exhibís sino más bien la cajoneás. Para muchos, ya son tres las medallitas de segundo puesto, y es demasiado. Otra vez las preguntas, otra vez las dudas. Otra vez con las manos vacías. En esa temida e injusta tanda de penales, Messi (antes de discutir, convengamos que Maradona también erró muchos) y Biglia marraron sus disparos y el volante Francisco Silva anotó el gol clave para el bicampeonato de Chile, otra vez conducido por un argentino como Juan Antonio Pizzi como ocurrió el año pasado con Jorge Sampaoli.  El encuentro se celebró en el estadio MetLife de Nueva Jersey y fue controlado por el brasileño Héber Lopes, de pésima labor, quien expulsó al volante chileno Marcelo Díaz (PT 27min) y al defensor Marcos Rojo (PT 42min).

EL PARTIDO DOMINADO POR ARGENTINA

Argentina volvió a sufrir otro duro golpe, por segunda vez consecutiva ante el mismo rival y por penales, en un partido donde Messi no tuvo socios en el juego, Javier Mascherano fue la gran figura y Gonzalo Higuaín marró una oportunidad inmejorable.  Ante uno de los mejores equipos del mundo, que estuvo lejos de su nivel, el seleccionado argentino perdió la chance de cortar la sequía de 23 años sin títulos y de un reconocimiento a esta generación de jugadores que acumuló la tercera final perdida incluido el Mundial Brasil 2014.

El primer tiempo fue muy disputado, con el reparto en la posesión de la pelota, esa idea que comparten ambos equipos en otra batalla librada desde los últimos enfrentamientos por Eliminatorias y Copa América.  La Argentina, con el sistema 4-3-3, dispuso la ocasión más clara con otra definición errónea de Gonzalo Higuaín quien fue oportuno en el error del pase atrás de Gary Medel (20min). A la mente volvieron esas imágenes de la situación marrada en la final ante Alemania en Brasil 2014 y aquella del último minuto ante Chile en la edición pasada de la Copa América.

El equipo de Gerardo Martino, con presión alta, anuló el juego de Marcelo Díaz y por momentos fue superior a Chile que encontró en Arturo Vidal un salvavidas. El volante de Bayern Munich de Alemania relució su categoría y su presencia en cada espacio de la cancha.

Con Messi enchufado, buscando resquicios y eludiendo la marca de hasta cuatro jugadores que le impuso Chile, Argentina mostró actitud, pero no lo aprovechó, con Di María y Banega contenidos en el juego, en los primeros minutos ni aun cuando Díaz, en una avivada del crack rosarino, se fue expulsado por doble tarjeta amarilla exhibida por el árbitro Héber Lopes, que pareció exagerada por el argentino buscó la infracción.

El equipo de Juan Antonio Pizzi se rearmó con José Pedro Fuenzalida a la línea de volantes y con Eduardo Vargas y Alexis Sánchez, incisivo por ráfagas, como puntas.  La tarea discreta de Lopes dejó a la Argentina, que entró en el roce innecesario con Chile, con diez jugadores cuando juzgó como roja directa el quite de Rojo ante Vidal. Desde entonces, Javier Mascherano, un pulpo en la mitad de campo y un león en instancias decisivas, bajó a la línea de central, con Ramiro Funes Mori como lateral por la izquierda.

En la segunda parte, Argentina perdió la pelota y el “Tata” decidió el ingreso de Matías Kranevitter, que le dio más libertad y juego a Banega, por un Di María ofuscado que pateó una botella de agua cuando dejó la cancha. Así, el partido se equilibró, pero sin llegadas a los arcos.  En el terreno del “el que hace gol gana”, las llegadas a los arcos se dieron al final con el remate cruzado de Eduardo Vargas, el goleador del certamen con seis tantos, que despejó Romero con dificultad y luego Messi se encendió en un segundo y habilitó al ingresado Sergio Agüero (38min) quien definió por encima del travesaño. Poco después, Funes Mori (43min) salvó a la Argentina ante la arremetida de Alexis Sánchez y un disparo de Messi, en la contra, pasó cerca del primer palo de Bravo.

El suplementario observó a dos equipos con pocas reservas desde lo físico y mental, cuidadosos porque cualquier error podía ser fatal. En el golpe a golpe, Chile lo tuvo primero con el remate de cabeza de Vargas que atrapó Romero (8min) y Argentina después con el disparo de cabeza de Agüero que propició una atajada notable de Claudio Bravo (9min).  Argentina, que nunca perdió ante Chile en Copa América con 19 triunfos y ocho empates, también falló en la definición por penales y la gloria estuvo otra vez cerca, demasiado cerca para este plantel que llora con bronca y tristeza una nueva decepción.

LA SÍNTESIS

Argentina: Sergio Romero; Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi y Ramiro Funes Mori; Lucas Biglia, Javier Mascherano y Éver Banega; Lionel Messi, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María.
DT: Gerardo Martino.
Chile: Claudio Bravo; Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara y Jean Beausejour; Marcelo Díaz, Charles Aránguiz y Arturo Vidal; José Pedro Fuenzalida, Eduardo Vargas y Alexis Sánchez.
DT: Juan Antonio Pizzi.

Penales:
Argentina: Mascherano y Agüero (convertidos). Messi desvió su remate y Bravo atajó el disparo de Biglia
Chile: Castillo, Aránguiz, Beausejour y Silva (convertidos). Romero atajó el remate de Vidal.

Cambios:
Segundo tiempo: 11min. Matías Kranevitter por Di María (A); 23min. Sergio Agüero por Higuaín (A); 34min. Edson Puch por Fuenzalida (C). En tiempo suplementario, primer tiempo: 12min. Francisco Silva por Sánchez (C). En el segundo tiempo, 3min. Nicolás Castillo por Vargas (C); 5min. Erik Lamela por Banega (A).

Amonestados: Mascherano, Messi y Kranevitter (A); Vidal, Beausejour y Aránguiz (C)
Incidencia: en el primer tiempo, 27min. Díaz (C) expulsado por doble trajeta amarilla y 42min. Rojo (A), roja directa.
Árbitro: Héber Lopes (Brasil; mal)
Estadio: MetLife (Nueva Jersey, Estados Unidos)
Espectadores: 82.026 (mayor asistencia de público en la historia de Nueva Jersey).

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