(Radio GBA) La policía desalojó violentamente a familias que se habían asentado sobre una de las veredas de la Av. Lamadrid y el arroyo las Piedras, en Bernal Oeste, tirando abajo sus precarias casillas y manteniendo desamparados a niños y sus madres. Si bien mediante una mesa de gestión (conformada por tres secretarios de alto rango del Municipio de Quilmes, representantes de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, representantes de las Casa de la Justicia de Quilmes, representante del área de Hábitat del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, delegados de la Pastoral Social del Obispado de Quilmes, representantes del Consejo de Asentamientos y delegados de los acampados) se estaba logrando la reubicación pacífica de las personas, la policía bonaerense las desalojó de manera violenta y montó un cordón que impidió hasta al obispo auxiliar de Quilmes, Monseñor Maxi Margni acercarse a comprobar el estado de salud y psicológico de las familias y, especialmente, de los niños.  Dos delegados de las personas afectadas fueron detenidas en la Comisaría 5ta., conocida como “La Cañada”, un viejo centro clandestino de detención durante la última dictadura militar.

“Hace una hora que estamos esperando que venga el responsable que dicen va a venir” le decía cara a cara el Obispo auxiliar a los policías que montaban el cordón. “Parecemos niños discutiendo ésto -prosiguió Monseñor Margni-, necesitamos saber el estado de las familias y de los niños y saber que no se les va a ir la mano; sino viene el responsable, voy a ir igual con ellos” expresaba ante los efectivos policiales, en una postal que parecía extraída de una Argentina sumergida en el autoritarismo de los años ’70.

En diálogo con el programa “Desayuno Pyme” que conduce Esteban Díaz Romero en Radio Empresaria, Pablo Reynoso, representante de la Pastoral Social de la Diócesis de Quilmes, señaló que “como Iglesia Diocesana exigiremos una solución pacífica y digna a estas familias que están, ahora sí, en una situación de desamparo y marginación” Reynoso señaló también que hacia el mediodía permanecían detenidos 2 delegados en la comisaría 5ta.,  y que desde el Obispado de Quilmes intercederán por los detenidos ante la “Casa de la Justicia” para que se respeten sus derechos constitucionales.

La cúpula de la Iglesia católica local, junto con la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires y con la mesa de gestión, continuarán intercediendo para que el Municipio de Quilmes, a cargo del intendenrte de Cambiemos Martiniano Molina, dé una solución rápida y efectiva en especial a las familias de alto riesgo social.

“Nos entristece y lamentamos que las autoridades no sean capaces de buscar un camino que no sea el del desalojo violento, más cuando ya estaba en vías de solución a través de una reubicación” declaró en un comunicado el Vicario de Solidaridad de la Diócesis de Quilmes, Padre Juan José Vassallo.

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