(Radio GBA / Télam)  El juez federal Daniel Rafecas desestimó hoy la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por entender que “no hay un solo elemento de prueba, siquiera indiciario” que permita suponer que el gobierno urdió un plan criminal para encubrir a los iraníes denunciados por el atentado contra la Amia ocurrido en 1994.  Apenas conocida la noticia, desde la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo -CNCT- se emitió un comunicado celebrando la noticia y reafirman su respaldo al modelo de gobierno que lleva adelante Cristina Kirchner.

“No hay un solo elemento de prueba, siquiera indiciario, que apunte a la actual Jefa de Estado respecto -aunque sea- a una instigación o preparación (no punible) del gravísimo delito de encubrimiento por el cual fuera no sólo denunciada sino también su declaración indagatoria requerida”, sostuvo el juez.

En una resolución de 81 páginas, Rafecas consideró también que ninguna de las dos hipótesis de delito sostenidas por el fiscal Gerado Pollicita para impulsar la investigación de la denuncia que Nisman presentó el 14 de febrero “se sostienen mínimamente”.  En relación a la existencia de un delito detrás de la creación de una Comisión de la Verdad, que había establecido el Memorándum de Entendimiento con Irán para esclarecer el atentado a la mutual israelita, Rafecas enfatizó que “el presunto delito nunca se cometió”, dado que la acuerdo jamás se implementó.

“La criatura concebida en el marco del Memorándum, esto es, la “Comisión de la Verdad”, nunca pudo nacer”, constató Rafecas y agregó: “Luego fue sepultada, seis meses atrás, a partir de haber sido declarada inconstitucional”.

El magistrado se preguntó si un tratado jamás aplicado “puede así y todo generar consecuencias jurídicas” para responder que “la respuesta es que no, y mucho menos, en el ámbito penal”.

“La barrera que separa las meras ideas y/o actos preparatorios, del delito en sí mismo, es un principio que distingue a un sistema democrático de uno autoritario”, fundmentó el juez.

“En dictaduras, estas barreras son arrasadas, y el poder punitivo cae con todo su peso no sólo sobre delitos, sino también sobre posibles vías de preparación e incluso ante la mera ideación o propuesta de un camino delictivo”, discriminó.

En relación a la segunda denuncia, sobre el plan para dar de baja las “notificaciones rojas” de Interpol para que los acusados iranies por el atentado pudieran circular libremente sin peligro a ser detenidos, Rafecas fue aun más categórico al sostener que de modo que quedaron desmentidas “de un modo rotundo y lapidario”.

El juez citó las declaraciones públicas del entonces jede de la Interpol, Ronald Noble, en las que negó que funcionarios argentinos hubieran realizado gestiones para que cayeran las notificaciones rojas y relató exactamente lo contrario.
En su denuncia, Nisman decía que el plan de impunidad se había quedado trunco por el accionar de Noble, pero para Rafecas las desmientidas de Noble -incluso a través de entrevistas publicadas en distintos diarios- fueron elementos contundentes contra las presunciones esbozadas por el fiscal.

“El funcionario sobre el cual, varias veces, el Dr. Nisman hizo descansar su teoría, según la cual no fue la Argentina sino Interpol quien sostuvo la vigencia de las notificaciones rojas, desmintió rotundamente aquella acusación prácticamente en forma inmediata, dejando bien en claro, y de un modo ciertamente enfático, que las cosas sucedieron exactamente al revés”, sostuvo Rafecas.

Y en la misma línea agregó que esas declaraciones funcionan como prueba de que “Argentina siempre fue constante y persistente en todos los contactos, escritos, telefónicos y presenciales, en que Interpol debía mantener a rajatabla y sin cambios el estatus de las órdenes de captura contra los prófugos iraníes” y “a la misma conclusión de la inexistencia de un delito”.

Rafecas recordó además que las imputaciones de Nisman se basaron en escuchas telefónicas secretas “de las cuales, hay que decirlo, no surge la intervención de ningún funcionario nacional” ya que solo se trata de menciones hechas por particulares.
“A partir de todas las evidencias reunidas en este expediente a la fecha, presentadas por el extinto Fiscal denunciante, habiendo estudiado con máximo detenimiento la extensa presentación fiscal; examinado con la mayor atención las notas periodísticas e informes de inteligencia citados; leído con rigor cada una de las escuchas telefónicas arrimadas (de las cuales, hay que decirlo, no surge la intervención de ningún funcionario nacional), llego a la conclusión de que no hay un solo elemento de prueba, siquiera indiciario, que apunte a la actual Jefa de Estado”, concluyó Rafecas.

LA OPINIÓN DEL COOPERATIVISMO DE TRABAJO

Bajo el título de “El Juez Rafecas ratificó lo que todos sabíamos”, la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo que lidera el varelense Christian Miño, emitió un comunicado donde destacan cómo las cooperativas saben defender las conquistas sociales.  El texto del comunicado emitido en la tarde de hoy es el siguiente:

“Desde la CNCT nos parece oportuno reflexionar sobre el rechazo del Juez Rafecas, con un extenso y minucioso informe, a la denuncia del fiscal Nisman que pretendía procesar a la presidenta. Lo cual demuestra a las claras que se trataba de una operación mediático-judicial para desestabilizar al gobierno nacional.

Como expresamos en varias oportunidades, nunca dudamos de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien lidera el proyecto que estos sectores pretenden derribar.

Vamos a defender este proyecto de estos ataques y todos los que vengan, porque defendemos las conquistas sociales que levantamos en común.

¡Nos vemos este domingo 1M en el Congreso de la Nación, para defender la democracia y este proyecto nacional!”

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