Roxana Gimenez y Miño(Radio GBA / Prensa CNCT) El cooperativismo de trabajo y la economía social y solidaria escala también en el arco político, y éste domingo va por la intendencia de Quimilí, Santiago del Estero, de la mano de la presidenta de la Federación de Cooperativas de Santiago del Estero, Roxana Giménez quien, desde el Partido Justicialista – Frente para la Victoria, es la principal candidata a destronar al zamorista Omar Fantoni, del Frente Cívico.  Ayer, jueves, Roxana cerró su campaña respaldada por los vecinos, los militantes de su partido y los compañeros de la Federación santiagueña de cooperativas y de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo, quienes viajaron desde distintos puntos del país para acompañarla en éste tan importante momento.

La Federación de Cooperativas de Trabajo de Santiago del Estero (Fecootrase) se animó a la candidatura para la intendencia de Quimilí (por el FPV-PJ) a través de la figura de su presidenta, Roxana Giménez, en las elecciones del 31 de agosto próximo.

La Federación que se constituyó en el año 2009, es hoy reconocida en toda la provincia y su presidenta es símbolo de una gestión con trabajo y desarrollo. Su crecimiento se consolidó al incorporarse a la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (Cnct) con la construcción de más de 2000 viviendas en diversas localidades de la provincia. Durante los últimos 10 años, Quimilí se transformó en una de las más prósperas ciudades de la provincia, donde la Federación construyó salitas de salud, jardines de infantes, polideportivos, veredas y más de 200 viviendas.

Según cuenta Roxana “empezar a tener cooperativas de toda la provincia con la Federación nos dio un crecimiento no sólo en cantidad de asociados  y herramientas de trabajo sino también en el intercambio de experiencias y desarrollo local.”

Fecootrase tiene filiales, sede central, galpones, clubes, salón de usos múltiples, una radio, un taller textil y otro de cerámica. Además, tienen previsto un hotel de cooperativas en un terreno propio.

En Añatuya hay varios proyectos que la Federación lleva adelante. Allí existen dos cooperativas. “Una de ellas, Cooperativa La Constructora creció muchísimo. Se compraron movilidad, herramientas, los carros para llevar el material, los tanques de agua, un galpón, las oficinas y el terreno. Esto, les permitió a los compañeros vislumbrar posibilidades en el futuro y que no estemos únicamente esperando algún Programa Nacional. Aunque es cierto que el movimiento cooperativo logró su desarrollo a partir de una fuerte presencia del Estado.

En Termas de Río Hondo las cooperativas se dedican hacer blocks y adoquines con maquinaria propia.

En Monte Quemado hay tres cooperativas que tienen una carpintería con herramientas de primera calidad haciendo bancos, puertas y ventanas.

Algunos casos tienen que ver con el Programa Capacitación con Obra, en otros son diferentes Programas que les fueron permitiendo crecer. Además, pudieron organizar un circuito de compra entre cooperativas para proveerse de materiales que luego utilizan en las obras de construcción.

La autogestión en la mira

Roxana Giménez cuenta que “antes de 2007 los trabajadores estaban descreídos del Programa, disolviendo sus cooperativas porque no tenían los libros. Recibían el retiro pero no construían, estaban desalentadas. Los Municipios no entendían el movimiento cooperativo, no encontraban la forma de asesorarlos para que ellos mismos pudieran seguir generando su propio empleo. Fue entonces que nosotros empezamos a fortalecer ese aspecto. El Municipio creía que se había armado una cooperativa sólo para construir el CIC.”

Según Giménez, el desafío que afronta el movimiento es trascender los Programas Nacionales: “tenemos que estar preparados para todo y no siempre depender del Estado. La idea es que nosotros en algún momento seamos verdaderas empresas que producen, competentes en el mercado”.

“Antes no se sabía si las cooperativas eran capaces de levantar una pared o construir una casa. En algunos casos se desconfiaba de darles dinero para materiales y herramientas. Costó mucho que los municipios confíen en las cooperativas. Gracias a Dios, nosotros en Santiago del Estero hemos logrado que todos confíen en las cooperativas”, relata Gimenez. En la actualidad la Federación y sus cooperativas reciben fondos, firman convenios, contratos y pueden ejecutar la construcción de viviendas tranquilamente.

La relación entre Fecootrase y el intendente interino de Quimilí es positiva. “Nosotros cumplimos con la obra y ellos por supuesto tienen que cumplir con los desembolsos que manda la Nación para la construcción de las viviendas”, afirma Roxana.

A su vez, con el Gobierno de la Provincia, a cargo de Claudia de Zamora, la relación es fructífera. “La Gestión apoyó muchísimo a las cooperativas. Se abrieron caminos para poder realizar obras dentro de la provincia”. Así se realizaron módulos habitacionales, salas de primeros auxilios e infraestructura escolar.

El proyecto nacional

La candidatura de la presidenta de Fecootrase es promovida por el Frente para la Victoria, particularmente por el diputado provincial Marcelo Nazar y el interventor del Partido Justicialista de Santiago del Estero, Jorge Franco.

Con respecto a la situación que vive hoy el proyecto nacional, liderado por Cristina Kirchner, Giménez entiende que “el gran problema es la falta de información: en nuestra provincia se hicieron caminos, rutas, agua, luz, viviendas, se dignificó a la gente, se generó mucho empleo… pero nadie lo dice. Se remarca lo malo pero no lo bueno. Como todo Gobierno puede tener sus debilidades y fortalezas, pero algunos se empecinan en remarcar sus debilidades. Siempre hay cosas para mejorar, pero creo que el desafío es seguir profundizando el cambio”.

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