(Por Marcelo Aiello) El cordobés José María “Pechito” López logró un histórico segundo puesto en las tradicionales “24 Horas de Le Mans” a bordo de su Toyota compartido con Mike Conway y Kamui Kobayashyi. El triunfo fue el trinomio Fernando Alonso – Sebastián Buemi – Kazuki Nakajima, con un auto similar de la misma escuadra. En medio del Mundial de Fútbol de Rusia, el piloto argentino logró una verdadera proeza en la mítica competencia de autos sports.

FUE 1-2 DE TOYOTA. FUE DE FERNANDO ALONSO

Un error de equipo, no permitió la batalla final de los gemelos japoneses #8Nakajima/#7Kobayashi, cuando a este último no le advirtieron que debía parar por combustible debiendo circular a través de 13 kms a 80 km/h.
Así, el español, acompañado por Sebastien Buemi y Kazuki Nakajima doblegaron a Le Mans, y a sus compañero Conway/Lopez/Kobayashi, luego de llevar una vuelta de ventaja. El resto es anécdota, los LMP1 muy lejos de los Toyotas, a 12 vueltas y con Rebellion, único equipo que pudo sostener el tranco largo nipón.

El francés exToro Rosso, Jean Eric Vergne con G-Drive Racing junto a Pizzitola y Rusinov, se adjudicaron a bordo de un Oreca 07, la clase LMP2. En GT PRO triunfo el “cerdito feliz “ de Porsche. Decorado con los festejos de sus 70 años en este circuito, hubo otro 1-2 en carrera. Ell Porsche#92, “Pink Pig” que lucia “cortes carniceros porcinos”, polémico en los ´70, seguido por el emblemático color de Rothmans, el #91, que Porsche usaba en sus equipos oficiales en la década del 80 con Ickx y Bellof. Tercero fue el Ford GT.  En la clase menor, GT AM. El equipo del actor, Patrick Dempsey con un Porsche privado triunfo ante las dos Ferraris candidatas para esta edición.

Atrás quedan 24 horas, 388 vueltas, 60 autos, 180 pilotos de 32 naciones, 24 con experiencia en Fórmula 1, 6 latinoamericanos, 1 argentino. Todos la quieren ganar, nadie la quiere perder. Y fue para Alonso/Buemi/Nakajima, en un Toyota. El mismo Toyota, la misma entereza, el mismo piloto, Kazuki Nakajima, tomo revancha del 2016, y emergió del desastroso fracaso de perder la carrera cuando en la ultima vuelta se paro el motor, cruzando esta vez la meta victorioso. Se corto la racha para los nipones que llevaban 35 años, 12 intentos en la máxima categoría de prototipos y miles de pruebas para no claudicar, incluso han probado con el auto en 3 ruedas.

Haciendo una breve reseña de toda la semana Le Mans, para entender mejor la carrera, el día miércoles lanzó a los 10 LMP1, 20 LMP2, 17 GT PRO y 13GT AM al inicio a epopeya. La general puso a Kamui Kobayashi, al tope con 3:18,718 dando el primer 1-2 de Toyota. Le Mans, necesita de paciencia, cabeza fría, y acelerar cuando hace falta. No es necesario tener el auto mas rápido, si en cambio ser consistente. Y para la Qualy1 parece que el #8 logro una mejor configuración, y Nakajima estableció su 3:17:270, sobre algunas décimas del gemelo #7

Vergne estableció el mejor tiempo para los LMP2 con G-Drive, revalidando la pole de 2017, en las Prototipos. Los Oreca se apoyaban mejor en pista y dandole al piloto, el equilibro a la hora del frenado con curvas de 80 kmh luego de venir a cerca de los 340kmh. En la GT PRO los Porsche pelearon cabeza a cabeza con los Ford, ganando los alemanes, al igual que en la AM.
El día Jueves comenzó a las 7pm hora de Francia mantuvo la pista fría y húmeda, con una primera sesión clausurada luego de una hora y media, cuando en uno de los tantos accidentes, el #47 Cetilar Villorba Corse, sufrió un pinchazao y el Dallara salio despedido en la primera chicana de Mulsanne, dañando su auto y las barreras. La Qualy3 vio a Toyota y sus japonese voladores al volante y fue Nakayima quien estableció 3:15:377 en pista dificil y escasa visibilidad. La batalla estaba declarada pero pareciaque el #8 habia encontrado un mejor equilibrio.

ANALIZAMOS EL DUELO ALONSO-LOPEZ

Quedara en la historia el duelo Alonso/López que en cada uno de sus stints se han sacado chispas y se vio coronado cuando por televisión el español le cruzo un abrazo y “se coló” en la entrevista que el periodista argentino le hacia a Pechito.
Un Pechito que hace un año atrás corría en el tercer Toyota, producto de un serio accidente en Silverstone, con una columna vertebral entre algodones y habiéndose perdido la carrera de Spa-Francorchamps. Su auto, promediando la noche francesa, estaba primero, sufre un pinchazo producto de un toque con un LMP2 y por 400mts la chances de llegar a boxes se vieron truncada.

Este 2018 lo encontró como rival directo de Alonso, un Pechito, que en Spa recuperó la vuelta luego de una sanción y llego a ponerse a la cola del español, peleó palmo a palmo, la Qualy en Le Mans y anoche, en plena batalla nocturna, exprimió el fuego sagrado dell piloto de McLaren, para que su #8 recuperar la vuelta. Y cuando hablo de fuego sagrado debo hacer mención que Alonso viene arrastrándose en McLaren 3 años y que consigue algo en La Máxima, solo por amor propio, sumado a los campeonatos que ha perdido, siendo serio candidato. Iba a vender cara su derrota, no iba a regalar Le Mans.

Cuando López regreso al TC 2000 de Víctor Rosso, jamás pensábamos que se iba a reponer del duro trance de quedarse a pie en la F1 por una estafa. El Cordobés, sin embargo, ganó TC, TC 2000, y todo lo que le pusieron adelante, volvió a Europa, ganó en los circuitos emblemáticos, 3 campeonatos FIA y ahora tenia la enorme responsabilidad de llevar a Toyota a la cima en La Sarthé. Primer puesto, una vuelta de ventaja restando 12 horas para finalizar la carrera contra su gemelo #8, hizo, tal cual dicta el manual, correr a riesgo cero. Y entregó el auto sin rasguños, a pesar de un pinchazo maldito. Alonso salio “A lo Torero” sabiendo que el riesgo que corría era enorme. Un accidente o rotura de un elemento en su auto significaba la caída de acciones de FIA, de Toyota, y devaluar la Supertemporada, no hace falta aclarar eso. Y tampoco López iba a contestar vuelta tras vuelta con récords, porque si rompía su Toyota, engrosaba la cuenta del año pasado. Yo mismo, querido lector, le juro por la luz que me alumbra, mirar con mi celular conectado al Chromecast de la TV, la clasificación general, cuando esta no estaba por Fox y con mi netbook al Toyota #7 y auricular izquierdo, cuide con rezos y estampitas para controlar el sonido del motor. Pecho corrió sin errores, sin altibajos, como nos tiene acostumbrado, calcule usted que tuvo que hacer cerca de 2000 sobrepasos, durante 9 horas de 24 que no durmió, mucho mas que lo que Ud. realiza, al salir de vacaciones, a una velocidad promedio de 247, si, leyo bien 247 Kmh. Nadie le regalo nada a Alonso que venia a jugarse su prestigio, como tampoco a Pechito, que ha remado en el dulce de leche toda su vida. Nos queda mas que sentir un profundo orgullo por la tarea del argentino, que junto a Oscar Larrauri, 32 años atrás conseguio el mismo logro galardón.

La herencia de Forilán y Juan Manuel siguen vivos en este piloto querido Lector, póngase de pie y aplauda a nuestro José María López, nuestro único tri-campeón actual que se ha ganado un escalón en podio mas difícil que hay en el mundo a traves de la carrera de resistencia mas taquillera, caprichosa y vanidosa que hay en el automovilismo. Ella decide, ella manda, ella elige. El duelo Alonso/López ha nacido, esta declarado, Toyota lo acepta de buen grado bajo la premisa que la marca esta primero, y los dos así lo entienden, un duelo de caballeros.

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