(Radio GBA / Perfil) El gobierno de Mauricio Macri le soltó la mano al Subsecretario General de la Presidencia, Valentín Díaz Gilligan, quien este lunes presentó su renuncia, luego de que se revelara que omitió declarar una cuenta millonaria en Andorra. Por ese motivo, el Frente para la Victoria ya presentó una denuncia formal y el juez Claudio Bonadio deberá investigarlo. En cambio, con un caso aún más grave, protege al  ministro de Finanzas, Luis Caputo, quien ocultó al asumir como funcionario que fue accionista de sociedades offshore creadas para administrar cientos de millones de dólares en paraísos fiscales. Luis Caputo es hermano de Nicolás, amigo de Macri y lider de un Grupo de Empresas que hoy lidera como contratista de obra pública y que aumentó de manera exponencial sus ganancias y sus acciones en la bolsa.

El caso del Ministro Caputo fue revelado por documentos oficiales de la Securities and Exchange Commision (SEC), la Comisión Nacional de Valores de los Estados Unidos, a los que accedió el diario Perfil y el equipo argentino de Paradise Papers.

El funcionario fue, entre agosto de 2009 y julio de 2015, el principal accionista de la sociedad Princess International Group, radicada en Islas Caimán. Tenía más del 75% de las acciones pero Caputo omitió consignar esa información en las declaraciones juradas que presentó ante la Oficina Anticorrupción (OA) al ingresar a la función pública en diciembre de 2015, cuando debía comunicar sus bienes y acciones del período fiscal 2014. También volvió a ocultar la información en 2016, cuando debió informar su patrimonio correspondiente al inicio de 2015. La omisión de este tipo de datos es un delito y puede ser penada con hasta dos años de prisión.

Díaz Gilligan dejó a su hermana en un alto cargo en el Gobierno

La hermana, María Inés Díaz Gilligan, también tiene un cargo en el Estado, en la misma área que acaba de abandonar su hermano.  María Inés fue designada días después del 10 de diciembre de 2015, cuando Mauricio Macri asumió la presidencia, casi en simultáneo con el nombramiento de Valentín, en la misma secretaría que dirige Fernando de Andreis desde ese entonces.

La hermana de Díaz Gilligan no fue alcanzada por la decisión de Macri de prohibir los cargos de parientes de funcionarios: el Decreto 93/2018 que firmó el Jefe de Estado sólo abarca a ministros o al propio Secretario General de la Presidencia, “pero no al subsecretario”, explicaron desde Casa de Gobierno. “Es por ese motivo que Díaz Gilligan no tiene nada que blanquear”, advirtieron.

La hermana de Fernando de Andreis, Elena Bordeu, debió renunciar a su cargo en jefatura de Gabinete por el decreto. Pero la relación de los Díaz Gilligan y de Andreis viene de antes: Valentín fue director general de Promoción Turística y María Inés asesora y vocera de su hermano en el Ente de Turismo de la ciudad de Buenos Aires, donde el actual secretario presidencial fue director entre 2013 y 2015.

El diario El País fue el que reveló que Díaz Gilligan tiene una participación en la britanica Line Action, la empresa controlada por la panameña Nashville North Inc, de la que administró 1,2 millones de dólares en la Banca Privada d’Andorra. Según él, se trató de dinero que aceptó poner a su nombre pero que no le pertenece.

Ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso pidió que se presente a dar explicaciones y desde el Gobierno aceptarán este martes la renuncia del ex subsecretario general de presidencia según confiaron fuentes de Casa Rosada a este portal.

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